Por Francisco Salvador Medina
De Cafebambú
SANTO DOMINGO DE GUZMÁN.- Siempre le damos seguimiento al programa El Gobierno de
Constantemente hemos dicho que los medios deben servir como canales para edificar a la sociedad en base a la verdad y los mejores valores, procurando que la verdad llegue a la población sin ningún tipo de alteración al momento de difundirse; pero esto no es lo que vemos en ese comunicador al que le llaman la “enciclopedia humana” solo por el hecho de estar bien informado.
No se corresponde con la realidad cuando se alardea ser muy dotado de capacidad y que en el uso de su lenguaje tenga que emplear términos prosaicos para poderle dar fuerza a sus argumentaciones.
Una persona con las condiciones intelectuales como las que posee ese señor, no es para que esté utilizando palabras vulgares para darle vida a sus informaciones.
Lo que me lleva a pensar cuando escucho a este señor salirse de sus parámetros -transgredir los lineamientos que tienen que ver con la ética profesional- es que los reglamentos de
La verdad es que no se le puede permitir decir lo que a él se le antoje y urge llamarlo a regular su lenguaje.
Como se le puede justificar a este “Dios” de las comunicaciones que cuando él está en desacuerdo con una persona, tenga que usar palabras repulsivas, lacerantes y ofensivas.
Es tiempo ya, de que este hombre -que ha hecho un nombre como periodista a costa de shows y sus ofensas- sea sancionado por los organismos que regulan a los medios de comunicación.
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