Los grafites maquillan las gradas que se destruyen paulatinamente, y desde 1999 no se juega baloncesto de noche.
Lo peor de todo es que el abandono de estas instalaciones deportivas se conjuga con las ruinas del Club Pablo Neruda y la oscuridad de las noches, para servir de albergue a jóvenes y adult
os que destruyen sus vidas con prácticas malsanas
Este triste panorama desnuda la irresponsabilidad de la familia como núcleo central de la sociedad, la deficiencia e hiprocresía de políticos, y autoridades municipales y gubernamentales, que fingen en la mayoría de los casos ser abanderados de la juventud sana y progresista.
Este triste panorama desnuda la irresponsabilidad de la familia como núcleo central de la sociedad, la deficiencia e hiprocresía de políticos, y autoridades municipales y gubernamentales, que fingen en la mayoría de los casos ser abanderados de la juventud sana y progresista.
Tampoco escapan de responsabilidad los grupos sociales,culturales y religiosos que interactúan en Angelina.
Por Eduardo Rosario

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